La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo es una frase mundialmente conocida del activista Nelson Mandela. A través del tiempo, son múltiples los ejemplos individuales y colectivos de cómo la educación transforma, convirtiéndose en factor principal de movilidad social. En la Escuela Normal Pablo Livas, tenemos la oportunidad, con el trabajo de todos los días, de formar a aquellos que van a llevar conocimiento a otros y que con su trabajo diario delinearán sus maneras de aprender, ser y pensar, proporcionando instrucción, pero también educación. Esto es, para directivos y docentes una gran responsabilidad: trabajamos con el futuro de los jóvenes normalistas, pero también con el de los alumnos que atenderán.

Ser docente hoy no es una tarea sencilla, pero no deja de ser un privilegio; no por las recompensas materiales, sino por lo que significa socialmente y la trascendencia de cada una de nuestras acciones. Para quienes hoy formamos parte de la planta docente de las escuelas normales este ciclo escolar 2017 – 2018 en particular trae consigo diferentes retos: no solo la aplicación de un nuevo modelo pedagógico para la educación obligatoria, también estamos en la víspera de un proceso de actualización de los planes de estudios 2012 y de nuevos mecanismos para el ingreso y la promoción a este sistema.

La Estrategia para la transformación y fortalecimiento de las escuelas normales propuesta por la Secretaría de Educación Pública incluye seis ejes: (1) Transformación pedagógica en línea, (2) Educación indígena e intercultural, (3) Aprendizaje del inglés, (4) Fomento a la investigación aplicada y prácticas innovadoras, (5) Intercambios académicos nacionales e internacionales y (6) Apoyo a la excelencia académica.

Afortunadamente, en el caso de nuestra Institución y gracias al esfuerzo decidido de cada uno de los integrantes de la planta docente y el personal administrativo, llevamos ya un avance en este proceso que se refleja en los resultados académicos que obtienen nuestros estudiantes y egresados.

Hoy más que nunca es necesario que aprendamos y trabajemos juntos, sin olvidar que a los estudiantes normalistas les enseña más lo que hacemos, que lo que decimos. De esta manera, un día a la vez y gracias al esfuerzo y trabajo de todos los que integramos la comunidad normalista, nuestro propósito común de formar buenos profesores se irá haciendo realidad.

Dra. Mireya Chapa Chapa
Directora