Es increíble voltear hacia atrás y ver todo un camino recorrido lleno de retos y aprendizajes que me han traído hasta aquí, el último año de mi carrera profesional. Me encuentro en esa etapa del proceso en la que se pone en práctica todo lo aprendido en tres años y en una jornada intensa de emociones y aprendizajes diarios.

Este ciclo escolar ha sido el año de mi vida, primero que nada porque tengo la fortuna de realizar mi servicio profesional docente con un grupo de primer año, realmente lo considero un reto muy enriquecedor en mi vida, ya que con mucho trabajo y dedicación, día con día puedo ver sus esfuerzos y sus logros, además he tenido la oportunidad de ver como cada uno de ellos ingresan al maravilloso mundo de la lectura y de la escritura.

También en séptimo semestre tuve la oportunidad de formar parte del proyecto de movilidad académica “Paulo Freire” en la República Oriental del Uruguay, con esta experiencia pude crecer mucho profesional y personalmente. Gracias a la movilidad pude conocer otras realidades educativas y culturales, me enfrenté a un estilo de vida independiente y diferente al que estoy acostumbrada, me tracé más metas y al regresar a mi país logré transformar mi práctica docente  y aprovechar al máximo la oportunidad que me brindó principalmente mi escuela, mi Normal pablo Livas.

En mi último año de carrera me he dado cuenta que los maestros no podemos ni debemos dejar de aprender; que si la sociedad no nos valora, nosotros mismos debemos valorarnos; somos una de las profesiones más importantes para la sociedad, no trabajamos con madera ni con papel, trabajamos con seres humanos que piensan, sienten y aprenden; que debemos trabajar con o sin el apoyo de los padres de familia, con o sin todas las comodidades, ¿Por qué? Porque debemos esforzarnos para que cada alumno cumpla sus sueños y sus metas, porque nosotros estamos formando a los ciudadanos de la futura sociedad mexicana.  

Fabiola Elisa Camacho Rodríguez
Alumna del 8vo semestre de la Licenciatura en Educación Primaria